Estuve ahí, fue complice del destino que nos engaña y nos hace felices por un instante.Recuerdo esa mañana, viajaba sola, en la parte trasera del taxi,iba muriendo de soledad,nostalgia y agonía...perdida en la mirada de la gente la encontré a ella; estaba sentada en la banqueta, reflejaba todo lo que yo callaba...me alejaba: el tiempo, la absorbente vida, sin embargo, yo me quedaba junto a ella sentada en aquella acera,llorando sus lágrimas y las mías. Ese día me dolía la cabeza, eran las revoluciones y guerras civiles de mi época. Viajaba durante el atardecer, como turista que sólo ve las torres y toma una fotografía al quijote del restaurant de enfrente, sin atreverse a entrar. Escuchaba la radio...un semáforo y la aproximación de auto captaron mi atención. Era un joven, conducía su vehículo mientras lágrimas oxidaban sus mejillas, sufrí por él y por mí que no había podido derramar una sola. Y así fue como desahogue mi pena...(de lastima)
Tratando de estar mejor haciendo las cosas bien... |
Tanto tiempo sin visitar, si que escribes muy bien.