Las luces del boulevar se apagan a mi paso, las del alba se encienden y yo cierro los ojos para darme cuenta de que aun estoy viva. De este lado, un poco lejos y a la vez cerca del mar. Pero no importa tanto eso si hace tiempo no salgo huyendo por cualquier lugar, mas no con cualquier gente. Anoche cené enchiladas y antes no me gustaban. Mañana debo ir al correo, ya hace falta. Hoy me quedo aquí sentada, viendo continuar al tiempo y sus desgracias. |