DF3
Desde temprano (bueno esto es un decir) y aún sin planes para el día, Chepe bajo a decirnos que iríamos a las pirámides con Nalle. Bajo las recomendaciones e instrucciones sobre dónde tomar el camión, el micro, no se separen, regresen antes de que llueva, etc etc, salimos de la vecindad Nalle, Sandy, Yessie y yo. Como estaban los turistas estos pues decidimos acompañarlos en el asiento de junto, llegamos a Teotihuacan e iniciamos el trayecto caminando 2.5km para llegar a la pirámide del sol entre los túneles, escalones y demás piedras; escuchando a los niños decir lo díficil que debió ser aquello sin zapatos. Nalle y Sandy nos esperarían mientras las atletas a base de agua diaria comenzamos las primeras esperanzas por terminarla. He subido esa pirámide 2 veces, la anterior me costó más trabajo, ninguna de las 2 me he detenido a contar los escalones, seguramente es porque de contarlos me cansaría aún más que de subirlos. Escuchando las historias y reflexiones de mucha gente, viendo a otros tantos tomar fotografías en otros idiomas. La cima al fin. El viento fuerte. El cielo oscuro. El poder del pasado presente. Llamo al puchu y le digo donde estoy, en eso un español me dice: quereis que tome un fotografia para que os creais donde estais?. Una charla con los españoles que sólo vinieron a ver Teotihuacan. Bajamos porque ya caía la menuda lluvia de sol sobre nuestros cuerpos. La pirámide de la luna estaba abierta sólo a la mitad así que no tenía mucho caso subir si la foto postal se obtiene desde arriba. Compramos camisetas porque hacia mucho frío y desde luego de recuerdo, también unas postales y una tortuga que se quedaron en el camión. Luego para la comida uno se sentía como en el mercado negro de Ensenada, todos los vendedores ofreciendo el tequila gratis si consumiamos en su local, terminamos en el único cerrado para protegernos del aguacero. Además son mejores las quesadillas que el tequila no?Yo pedí unas quecas de pollo con un café delicioso de hoya. La rocola con 2 canciones por 5 pesos fue echa sonar. Y así tomamos el camión de nuevo rumbo a la central del norte para volver a casa... Cámara |