Con el cambio de horario me he levantado mucho más tarde de lo acostumbrado,la hora de comida, de por si tan volatil, se me ha hecho trizas porque no me da hambre a otra hora que no sea la madrugada. A pesar de mis intentos de convencerme de que ya hace calor no he podido despegarme de las 3 cobijas al dormir y las 3 almohadas me han traído continuaciones de sueños ya soñados. Nunca fui tan conciente de que abril me gustara tanto. He bebido café a lo ingrato y conducido incanzablemente durante estas semanas. A todos lados. A todas horas. Quizá por eso fue justo que hoy lavará el carro. Comence por aspirarlo, sacar los tickets acomulados y encontrar 3 pesos bajo el asiento del copiloto. Cuando por fin terminé luego de como 2 hrs, me acoste en la hamaca que permanecio guardada todo el invierno hasta hoy en que mi padre decidió ir a buscarla para iniciar así con el verano, algo así como ese pequeño ritual de colgar las luces para navidad, contemple mi carro luego de 2 años y si, definitivamente le ha pasado un huracán encima en este tiempo. Siempre he creído que mi auto y yo vivimos sincronizadamente las emociones y prueba de ello es como luce ahora. Y me refiero a limpio. Luego pensé que debía agregar a la lista de cosas que me hacen sentir bien, lavar el coche. Y es que como dicen con los objetos "si mi carro hablara"podría escucharle decir muchas cosas que prefiero callar. Aunque yo sepa cambiar una llanta sólo en cuestiones teóricas siempre llevo una extra y un gato. Abril me gusta porque es respirable. Sólo por eso. |