Dan Hiel. Hola. Compulsiva. Nocturna. Adolorida. Escribo para conocer los efectos secundarios. Pues este es Daniel. Corrector. (Y que suena la letra A en mi reproductor). De lápiz y pluma. Con el Oscar suman DDO y le restamos un Darío, con resta de llevar, porque quien sabe a donde se lo llevaron o sabrá Dios si se fue sin pedirle prestado al de a lado. Yo conocí al Dan cuando todo el mundo me abandonó, en mi época de bronquitis y de cambios drásticos. No puedo decir que vino a ponerme punto final pero si un prolongado punto y coma entre cada desorden. Lo más divertido de Daniel es cómo se toma la vida en un capuccino corto. Cómo responde a mis preguntas existenciales y me reinventa nombres basado en la experiencia de mis necedades. Piensa. Y se le agradece. A veces gruñón: "Vanessa, vanessa, vanecia... ti..ti...ti...tungura". Daniel nos recomienda el whisky. Y por qué no? el whiskas.
|