Abro los ojos en mi nuevo despertar, tuve sueños para no querer olvidar. Una cita perfecta que encontrar, una llamada que esperar, un beso que matar. He leído cientos de páginas que decifrar, cada palabra : ´Ya nunca más volveríamos a ser lo que habíamos sido. Fuego,somos ciegos.´ La luz se ha apagado, los silencios se hacen eternos... El reloj marca la hora exacta del minuto en que debo partir. Se desprenden sorisas de mi rostro. No estoy contigo sino conmigo. Son las rosas blancas de mi pasado guardado. De mi felicidad...y mi maldad. |