Ayer después de infinidad de siglos de no ir al cine, se rompió la maldición al recibir la advertencia-invitación de mi hermana Amanda (la única que tengo). El viernes pensaba llegar pero entre mi amiga de la secundaria Sarai y el tipo que venía en medio me recomendaron a su mayor experiencia: ir a casa y dormir. Con un mundo y más de flojera, mientras veía "La boda de mi mejor amigo" me cambié, desde luego no me peiné porque hacía mucho viento. Nos dirigiamos mi adorable hermana y yo cuando mi tía (madre de una de mis alumnas) nos dijo que nos llevaba al boulevard. Ya en el trascurso del tiempo, la odiada Carrousell de Alekz se convirtió en mi poco frecuentada Plaza Monarca. Boleticos para Goal con el Kunin Becker que sigue recordandome a ALaN. No es tan malo, ni tan mala, digamos que superó a Zapata y a la adormilada Batman. Al menos, ante lo predescible del final me mantuve atenta, sin duda lo que más me gusta de las películas con toques britanicos, los azules, que barbaridad!!!y que decir de los puentes!!! Al salir del cine, ya estaba oscuro, con una bella luna casi llena y un frío escalofriante;tomamos un rápido taxi libre con la noticia de la derrota americanista y aparecimos en casa. Después yo me fui de visita y...llovió. |