Mi inquietud había sido desbordante pero pude dormir considerablemente por largas horas en el segundo piso de mi cama. Desperté siendo las 8:22am con ninguna certeza fija en lo que podría pasar. Como las cosas son lentas dejé que el tiempo transitara, bajé mi cobija acomodé las almohadas y me dispuse a encender el televisor, scooby doo y bob esponja, después de concluidos ambos tendí mi cama, me vestí y salí a observar lo que el mundo me deparaba. Además de la no olvidada soledad de los sábados, estaban unos pocos de traste sucios, el bote de basura vacío. Abrí el refrigerador y volví ha cerrarlo porque olvide que mi desayuno no estaba ahí dentro. Como mi vicio es grande, prendí la computadora, revisé mis 3 correos y todos los blogs. Estaba Nortec, yo lavaba trastes y barrí, mm lo más seguro es que primero barrí y después los trastes, metodicamente: cubiertos,platos, vasos, plasticos y cazuelas. Olvidé acomodarlos, pero comprendan sólo soy ama de casa los fines de semana y no de tiempo completo. Dejando de lado eso, me pusé a ver televisión, aunque en realidad no había nada interesante. Fui por unos roles de canela y me acordé de Magui, un poco de leche y esperar. Timbró mi teléfono la confirmació del envio de un paquete y los recuerdos de Yessie. Llegó mi hermana y comimos, ese extraño pollo con salsa de enchiladas. Estaba demasiado aburrida, cansada o enfadada, que al fin y al cabo todo eso podría causar que fuera a la cama de nuevo, encendiera el televisor e hiciera lo más interesante que se puede hacer: dormir. Fueron las dos horas más felices de todo el día, puedo asegurarlo sin recordar cual fue mi sueño. Desperté por segunda vez, en una tarde oscura, en una pose algo extraña, creo que mi vanidad me abruma si no soy vanidosa, estaba besandome la mano izquierda. Como no había nada que me obligara a abandonar, volví a ese aparato como si fuera mi gran vicio. Pearl Harbor y Frida. Mis escasas fuerzas, al pasar el día con menor actividad. Me levanté porque ya era hora de dormir y hay pecados que no pueden cometerse dos veces. Encendí esta cosa, conecté el cable, escribí unos cuantos correos, abrí el refrigerador y alguien se había tomado el jugo de naranja del bote, así que me serví del galón, seguí escribiendo y preguntandole a Jonh que de crucial pudo tener un día como hoy...? |