Sabía que te extrañaba con un extrañosismo atroz. Sabía que necesitaba verte para dejarte de soñarte en las tardadas siestas del caluroso verano. Sabía que te quiero y que me quieres y que todo esto era una complicada estrategia para querernos más. Sabía que me harías cambiar de opinión (quizá banalmente), que no puedo hacer excepciones, quererte o no quererte. Llevaba 2 meses de abstencionismo, debía tener claro lo que pasaría antes de volverte a ver. Aquella tarde yo no sabía que llovería en la playa, con esos estragos de juventud que poco apetecen a los 19, fui por ti porque aunque tenga el directorio no había conseguido encontrarte (eso creo que quiero que creas querer), esas charlas Dios,pocos deleites como ese(quizá como la lectura, Macondo de nuevo), no te preocupes más hay demasiados seres innobles.
Y tú, sin duda amable...de amar. |