Me presionan para que vaya a dormir. Mañana volveré a madrugar casi tanto como hoy. Fue un día largo, frío, con muchas páginas. El café me despertó igual que todas aquellas madrugadas en que llego al am pm aún en mi mantita por un vainilla francesa. Tardamos 3 horas para cruzar la frontera. El amanecer no era igual al de siempre pero tampoco con una novedad, tan sólo el frío calando demasiado hondo. Vimos a papá y me compró un vaso térmico verde y un sobrero verde, también buscamos los aretes pero ya sería demasiado. Desayunamos en Hometown y el spaguetti ya no me cupo. Regresamos a casa y me fui al dentista, como siempre, bien equipada con un libro: ensayo sobre la ceguera, avance como 150 páginas en las 230hrs que estuve esperando hasta que llegó mi turno y mi llamada. Me pusieron unas ligas para separarme los dientes y la próxima semana ya me los ponen. Vaya viernes el próximo, en fin. Regresé y fui con Isabel, estuvimos conversando un rato. Luego lo dejé en su casa. Vine a la mía aún con su perfume en mi ropa. Cené en el Lago unas gorditas de carne asada. Mañana vendrá mi puchunguis, como te quiero canijo!No he hecho la tarea, supongo que me creo lo suficientemente capaz de hacer todo eso en pocos minutos disfrutando las horas, siempre las horas... ...sigue el anuncio que dice a donde van, todos los caminos son iguales. |