Tenía casi 2 semanas sin salir de casa. Entre mucha gente y las llamadas. El jueves quisimos ir al otro lado, el miércoles había llovido tanto que la ciudad se devastó tanto que en mi casa no había agua, así que me fui a bañar a con mi hermana. Terminamos haciendo fila como a las 10am y pronto de aquel lado, nunca hemos sido fans de las compras y, quizá la mejor fue la caja de 10 chocolates de cerezas cordiales que me compraron a 97c + tax. Como ya era tarde y en los pollos había mucha gente decidimos comer tacos en tijuana, lo sé suena a deporte extremo pero teníamos algo de antojo. Entonces venía la familia muy campante por villa fontana cuando de pronto una camioneta se nos estrella atrás del lado derecho. Y es que justo en la mañana cuando llevaba a mis primos a la escuela había notado esos hoyos. El conductor, quien también acostumbra a pasar por ahí muy seguido aseguró no darse cuenta de ellos. Afortunadamente, no nos había pasado nada y muy amablemente y apenado, se comprometió a pagar los gastos de la reparación. Papá se fue con él y yo conduje a casa, bajé las cosas y luego lleve la camioneta a la esquina de reversa. Proseguí con mi vida normalmente, internet y el asunto de los secuestrados liberados, las cuentas que nos daban exactas y como hasta casi una hora después sentí el dolor estático en mi cuello, me recosté y ya fue insoportable, luego vinieron los reflejos que en un principio supose era el frío, al ser constantes me asusté porque lo mismo le sucede a mi tío que no puede caminar, además la rigidez del cuerpo es tal que la presión en el cuello aumenta. Podía caminar, mi presión gracias a Dios normal. Me llevaron a urgencias de la clínica 1 del Imss, cada vez que cambiaba de posición o hacia algún movimiento los reflejos volvían. Luego de los niños y de la gente que estaba primero pase a consulta, por cierto con un doctor indiferente, mi hermana me estrelló con la silla de ruedas en la puerta antes de salir, me tomarían unas radiografías y listo, según yo. Me hicieron quitarme la ropa en el día que más ropa llevaba puesta, luego me llevaron a trabajo de enfermeras, me canalizaron y se burlaban de mí porque me iría pronto, mientras me inyectaban 3 jeringas de medicamentos. Después el de los rayos x tenía miedo de que me cayera,tomó las placas y me dejó ahí para que el camillero con licencia me regresara a urgencias como parte de su última labor del día. Cuando volví mi hermana ya no estaba y me dejó dicho que la dejarían entrar hasta las 11, apenas eran las 9pm. Transladaron a muchos de la cruz roja, me tocó ver descalabrados y cosas así. Fue el traumatologo como a las 10pm, ya las drogas me estaban tumbado, me dijo que me cambiarían atrás en observación y ya al día siguiente verían que tal, pero que por lo pronto era una rectificación de cervicales. Total que me resigne, ya llevaba el collarín puesto desde la casa. Estuve en observación gritando con la cortina cerrada "enfermera...la 8". Mi madre entró a las 11 y no puedo describir la dicha que sentí cuando me dió mi celular (jaja que banal, pero si pasaría la noche ahí lo iba a necesitar para estar en comunicación con ellos), me consiguió una cobija verde, de esas que uno supone han pasado por millones de enfermos y ratones de tan roídas que se ven. Si, volví a usar la cosa más incómoda del mundo llamada cómodo. Intenté dormir y creo que lo logré como a la 1am, pero mi compañero de junto se empeñó en gritar "enfermera" después de las 3am y defecar sin consideración de los presentes. Entre lo poco que quedó abierta la cortina pude observar cuando se llevaron a uno muerto. Y así me quedé esperando y viendo trascurrir las horas en el reloj frente a mí. Las quejas de la jefa de enfermeras y el nefasto de mi enfermero matutino con un moretón en el pómulo. Luego vino el neurocirujano que no se parecía a derek pero me gustó mucho la clase que le dio a la wera esa, me hizo pruebas neurológicas y de reflejos y explicó todo lo que le pasó a mi cuello, a todo dar el dr. cruz sobre todo cuando me dijo que podría irme no sin aclarar todo lo que no puedo hacer. Yo y mis planes de patinar en hielo, manejar, correr, salir, dormir sin tantas almohadas se fueron abajo en ese momento, pero yo ya sólo quería salir de ahí, por qué? porque a los de urgencias no nos dan de comer :(, se volvieron las 11am y yo le dije a jonh que no fuera porque ya me iba, según yo ya estaba con un pie en la puerta pero nada, aún no firmaban mi salida. Me vestí y tuve que esperar como una hora más para los papeles y las medicinas contraladas que me dieron. Creo que lo peor de todo fue sentirme vulnerable fuera de casa. Y una vez en ella, agobiada por el estrés de no dormir y el dolor, salí corriendo a callar a todos los vecinos, a gritar improperios, a lanzarme por las escaleras antes de colapsarme de los reflejos, luego...luego dormí muy bien. |