-"¿dónde estabas chuy cuando yo inicie la universidad?"-mija estaba en mxli.
durante las muchas horas de espera en la recepción de frontera estuvimos repasando cada detalle de las fotos que cuelgan, hasta que bueno finalmente el 22 de septiembre, día del cumpleaños de chuy, formamos parte oficialmente del equipo.
Muy probablemente la primera vez que vi a jesús fue mientras lorenzo bajaba algunas fotos, recuerdo el fondo de pantalla con una foto de kendra y la discusión que emprendimos acerca de la profesión, sin lugar a dudas con una variedad de música de fondo. Posteriormente coincidiamos en algunas juntas matutinas o antes, cuando yo leía los periódicos junto a la cafetera y él buscaba su horóscopo en la i. Jesús respondió a muchas de mis dudas oficiales, me contó anécdotas increíbles y me hizo reir bastante.
Sólo en una ocasión nos asignaron juntos, lo recuerdo bien porque me tocó aguantarme las platicas de victor mientras esperabamos en el camino real a que chuy terminara de tomar las fotos en un congreso de odontólogos. Esa vez, la cual después rememoré varias veces, preferí ir en el asiento de atrás y bromee sobre lo cerca que estuve de vomitar con tanta velocidad. También me hizo caminar en el centro mientras contaba algo acerca de las momias de guanajuanto que en ese momento estaban en el foro. Y nos recomendo los burros frente al centro de gobierno y le compuso varias canciones a sus compañeros durante el trayecto. En realidad si sé lo pesada de su mochila pues esa vez se me ocurrió ser caballerosa.
Finalmente, mi último día en el periódico llegamos al mismo tiempo y por más que intente alcanzarlo no pude, si para pasar cuando abriera la puerta. Quizá él no sepa pero innumerables veces estuve husmeando en su escritorio y tomé algunas páginas de ejemplares anteriores.
Pero volviendo al último día, cuando cambie mi perspectiva sobre omar, chuy se despidió con música casi al borde de las lágrimas y con la historia esa de su novia de los brakets. ay chuy!
Jesús formaba parte de los correos y números que gane ese día para eventos futuros y de los desconocidos, mi grupo favorito en mi msn. Fueron muy contadas nuestras conversaciones, de hecho podría decir que eran más constantes las charlas con omar, quien un día descubrió mi foto en otra computadora.
Quien sabe porque una tarde de enero al chuy le habra dado por ponerse a platicar conmigo y bueno creo que durante varias semanas agotamos todos los temas de conversación. Sinceramente los piropos y esas cosas siempre me han ocasionado mucha gracia y suelo agradecerlos con toda la amabilidad de la que soy posible para luego hacerlos a un lado. Pero el chuy me gano en el sentido de los gustos, ya que si era sabido que ambos queremos ingresar en la escuela de aviación, pero que nos pusieramos a cantar el disco de vicente, canciones de zoé, hombres g, la arrolladora, pepe aguilar, pedrito fernandez, ximena sariñana, josé josé y belanova, caray chuy BELANOVA!!que tenga amarte duele, la fotografía y así un montón de cosas iguales me asustó, porque de pronto el chuy termino siendo un poco como yo, mejor dicho como lo que yo quería ser o hacer.
Ay chuy, yo quería que te enamorarás de mí aunque luego no supiera qué hacer contigo.
Jesús fue mi parche, ese de nicotina que disminuía la ansiedad, lo fue y me funcionó tan bien pero un día se despegó. Y no sé si me dolió que ya no estuviera o realmente sentí todo el peso de mi adicción retrasado.
Rodolfo no tiene idea de todo aquello que aprendí a su lado. Yo le quiero mucho. Nunca había conocido a alguien que interpusiera a su familia en primer lugar y sobre todas las cosas. A alguien que quisiera tener hijas y de nombre le escogiera el de una chica playboy. A alguien que dijera tantas groserías de forma tan casual. A alguien tan dramático y tan niño.
Me gustaba sorprenderlo, dejarlo helado como la vez que lo llame o fui a visitarlo y mi forma de espiarlo consistía en revisar las fotos que iba dejando a mi alrededor.
Me descubrió en muchos trucos para hacer que se quedará un minuto más, me sonroje cuando me tomó fotos y me desvele muchas noches frente al monitor.
Yo le decía "chuy" porque jamás había conocido a un jesús.
Quizá él fue mi punto final al mundo de las predicciones y yo una señal que irremediablemente señalaba al pasado, una coincidencia de nombres no es tan sencilla.
Chuy tiene 33 años, yo jamás nunca saldría con alguien que sobre pasa los 30. Pero esos 11 años que jesús me lleva de diferencia estan atiborrados de todas aquellas cosas que me faltan por vivir.
A veces me hacia sentir como una tonta y no porque lo hiciera intencional, porque mi escudo de inmadurez son mis 22 años, mi falta de responsabilidades, de deseos, esa incertumbre de no estar camino a ningun lugar.
Jesús me descubrió sin un plan, sin saber qué quiero y con grandes dudas sobre lo que no quiero. Aún así tengo la certeza de no poder compartir a alguien, de ser la otra persona en definitiva no es lo mío.
Cuando chuy me dijo que algún día me casaré y tendré mi propia familia, quizá se refería a que en ese momento por fin lo entendería, yo me aferré negada ante la posibilidad de que eso me suceda, "porque no quiero chuy, por eso".
El día que mi parche se despegó irónicamente fue el día en que me cumplio venir a casa. Insistí en que había sido completamente premeditado pero aún así me sentí tan especial como dice ximena, porque esa charla que tuvimos estuvo muy divertida y muy transparente.
Además pude cumplirle aquello que por nada del mundo habría dejado pendiente.
Lo abrace y no replique con un "calmate chuy" porque durante semanas nos dedicamos a rellenar las soledades del otro.
22/02/09 4:44pm
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