Finalizó...sin más nostalgia que cada día vivido. Lo que se estrenó o se volvió más viejo, lo que dije o me callé, las tardes de verano convertidas a grises gotas de lluvia, los viajes fugaces llenos de aprendizajes, las bromas, las sonrisas o las lágrimas, las llamadas de amigos, los reclamos continuos, las noches de trabajos, el periodico, la música, las fotografías, los regalos, los secretos, los mareos y las siestas, las pesadillas, los libros leídos, la familia, las empanadas de crema que tanto me gustan, los conciertos, el inglés, los hospitales, los zapatos, las películas, correos desde europa, los amigos, los desconocidos, los puentes, los taxis, los hot cakes, escuchar los pasos al andar, las mentiras, los disfraces, los aretes, el baño de los hombres, la biblioteca, mis manos frías, las nieves de coco, el cine, tecate, esposas desesperadas, la plaza, la policia, las papas fritas de los domingos, los cohetes que suenan ahora, divinamente jamás nunca había tenido una maestra colombiana, la vida política, mi pasado siendo presente, los olvidos, los recuerdos, la soledad...mis 18 años y mis enormes ganas de vivir. Para bien o para mal, ya se archivó |