Casi 2 años me han llevado a donde estoy. Nunca logré comprender por qué nunca intenté rescatar todo aquello que puedo decir ha sido lo mejor. Las personas cambian pero no lo suficiente como para no poder compartir una taza de café en un Vips de la ciudad. Ahí estaba yo puntual a la cita, viendo el tráfico, las personas comprando, la calle, esperando. Recorriendo cada cuadro de las lozas que cubren el piso de la entrada al cine. Fue entonces cuando llegó Oscar, conocido más en el último año, donador de los espermas. Igual que siempre, no ha cambiado mucho su aspecto flaco y parlanchin, contandome anecdotas hasta que apareció Fernanda, mi Fercha con el cabello un poco más claro que la vez anterior( y cuando digo eso, pienso en la vez anterior), de verde con teléfono en mano controlando al mundo de los niños. Después como una sombra junto a mi hombro, el fiel Montaño, a quien jamás he podido llamar por su nombre. Su cabello la estrella de la tarde, ante mis enojos por ser más largo que el mío, las cicatrices de sus brazos han desaparecido, la mochila se despego un poco de su espalda, su mirada sigue siendo triste, rie de nervios, rie de amor y pide a Dios volver pronto, aunque no crea en Dios. Un poco más de tiempo y Fidel en el tráfico, viendome desde su auto. Saludos y abrazos por parte de todos, el tiempo ha sido mucho. Quizá el cine no nos interesa tanto, Vips? D´volada?, y ahí vamos descubriendo momentos, recuentos de recuerdos. Llegamos y Oscar ya estaba ahí con las llaves dentro del auto(nadie lo supo), mesa para 5. Café. Muchas muchas palabras y risas, sarcasmos, anecdotas. Comenzando la despedida fuimos a dejar a Fer a su casa, con el temor vivido de ser apaleados por todo el barrio, la foto del millón, mi promesa para Montaño; que se va esta noche, que esta con ella, su amiga, yo y esos celos que lo hacen reir,ellos dicen que las mujeres somos volubles, que cuando decimos no, es si, pero que lo que odian es un No sé, que los desconcierta. Oscar llevó a Montaño, Fer se quedó en casa y Fidel me trajo a la mía, conversamos sobre su novia, los innumerables trabajos que ha tenido, el de mensajero me gustó más...Sí, prometimos no desaparecer otros 2 años, y llevar alguien más a revivir su pasado. |