La ventana regresó. Una puerta impaciente en deseos de futuras esperanzas. Yo no sé lo que viene, pero tampoco me sentaré a esperar que pase. Hay que comenzar a cambiar, a tomar las verdaderas decisiones y dejar las distracciones para otra ocasión. Con mis complices bajo la manga, buscando bajo las piedras; sabiendo el lugar exacto donde se ha de encontrar, hay que jugar un rato a quedarse a pensar, donde he escuchado esa historia mencionar. Hoy hablé de adentro para afuera, porque así debe hacerse aunque no suela verse. Lo estoy buscando, cada viejo rincón, cada palabra de otras personas que diga algo para mí, todo; porque puedo reconstruir sin restituir. Dedicado para una Mariposa que sueña. |