Regresando de Playas, con luces intermitentes. Sábado por la tarde en una tarde de sábado, con frío y unas cuantas piedras, el algodón de azúcar azul, los corazones pintandos entre tanto enamorado, los churros y tosticos con los paisanos de Nochistlán, las olas una y otra vez dejando sin playa al mar, llenando de mar la playa. Lágrimas saladas. Canciones a trio. Mi pobreza con ruido. Los milagros de cada día. Cada día tranquilo. |